Revista cultural de la Biblioteca del IES Arjé



viernes, 5 de octubre de 2012

Libros de Cine

Aquellos que prefieren por sistema ver películas basadas en libros en lugar de leer los libros originales es como si prefirieran comerse un chicle previamente masticado por otra persona; un chicle, no me negaréis, ciertamente asqueroso, y además sin sabor. Por más vueltas que le demos, leer es una experiencia infinitamente más intensa que ver (sobre todo si lo que ves es una "traducción" y/o imitación). Y esto no sólo porque las películas basadas en libros generalmente matan las fantasías y especulaciones que los libros suscitan, sino porque el cine tiene unas reglas y la literatura otras: son juegos distintos, aunque puedan parecerse. Y a mi que no me digan: jugar a ping-pong con balones de baloncesto no me parece muy práctico.
En realidad ninguno de los realmente grandes en literatura ha tenido demasiada suerte con sus adaptaciones al cine. Ni Cervantes ni Shakespeare (aunque lo hayan intentado los mejores) han dado un cine digno, pero tampoco Moliére, Goethe, Quevedo o Victor Hugo. Más suerte, en cambio, parece haber tenido una novelista menor como Mary Shelley, cuyo Frankenstein, en la versión cinematográfica de James Whale, es prodigioso (hay incluso una continuación, La novia de Frankenstein, que es aún mejor, y que está enteramente sacada del magín de Whale pues, como todo el mundo sabe, el pobre monstruo del doctor Frankenstein no ligaba nada). Tampoco le ha ido mal a   Guy de Maupassant, cuyo increíble cuento sobre la guerra franco-prusiana, "Bola de Sebo", se convirtió, en las manos de John Ford, en La Diligencia, un western psicológico, sobre los orígenes de Norteamérica. Ni a Julio Cortázar, pues al menos uno de sus cuentos, "Las babas del diablo", se ha convertido en una gran película, Blow Up, aunque transportado por Antonioni al Londres pop de los 70. Tampoco debemos pasar por alto El corazón de las Tinieblas del "extraño" Joseph Conrad, que Francis Ford Coppola, trasladando la historia de África a Vietnam, convirtió en Apocalipse Now. Puro cine. Y qué decir de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, la extraordinaria novela de Philip K. Dick, que Ridley Scott transformó en otra cosa distinta, pero también increíble en Blade Runner, con Harrison Ford haciendo de agobiado cazador de androides. Un caso singular de "traición" al libro es La Naranja Mecánica, una notable novela moral de Anthony Burguess sobre el trabajoso paso de la adoscencia a la madurez, que Stanley Kubrick convirtió en una inmoral epopeya sobre la violencia del Estado y la libertad individual dotada de una increíble fuerza visual.
¿Y los cómic? Que me aspen si V de vendetta o Watchmen, de Alan Moore, no son absolutas obras maestras del arte de la viñeta que el cine no ha podido igualar.
Hablemos por último de dos novelas fiasco que fueron grandes películas. Por ejemplo, Sed de Mal, de Orson Welles, una de las mejores películas de la Historia, está basada en una patética novela de Whit Matterson; y Rebeca, la más emocionante película de Alfred Hitchcock, en una novela sosísima de Dapne du Maurier.
En fin, no cabe duda, los mejores logros del "cine literario" se han producido cuando el cine ha usado su propias reglas, aunque ello suponga transformar la historia original, como muestra de que los matrimonios de conveniencia (desganados o comerciales) entre literatura y cine nunca han disfrutado de ninguna apacible Luna de Miel.

sábado, 29 de septiembre de 2012

September Song

De acuerdo. Septiembre siempre ha sido un mes extrañamente melancólico. Por un lado está el final del verano y el retorno del frío y el no menos fastidioso retorno a las clases. Y aún más melancólico si, como este año, Septiembre finaliza entre lluvias tan pertinaces como las del cuadro de Pisarro que acompaña estas letras. Pero, ¡ojo! Septiembre es también el eterno retorno de Nietzsche, el principio de un curso que tiene la cara alargada de la promesa, el espacio abierto al infinito, al descubrimiento, a la renovada sorpresa. Si bien se mira, Septiembre te ofrece cada año la oportunidad de estrenar el mundo de nuevo. Y eso ya no está tan mal.
Nosotros por nuestra parte, desde esta Torre del desafío que es la nuestra, compuesta ya ni siquiera de papel, porque es virtual, prometemos apostar fuerte por ese reestreno en este curso que ahora comienza, y que será el tercero de vida para esta Torre más sólida cuanto más fortalece el intelecto de los que merodean por ella. Con nuestras secciones habituales y alguna que otra sorpresa, La Torre se renueva para crecer. Y así, entretanto ya se nos ha ido Septiembre, para dar paso a Octubre, un mes descaradamente más soso. Os dejamos con una de las más melancólicas evocaciones del mes al que los republicanos franceses llamaron Fructidor, el mes de los frutos. Ahí es nada.

domingo, 17 de junio de 2012

Farenheit 451, de Ray Bradbury

Hace apenas unos días ha muerto Ray Bradbury, y esa irreparable pérdida va a convertirse, de manera casi premonitoria, en el último volumen de la biblioteca de babel de este curso. El maestro de la ciencia-ficción, casi ficción él mismo, nos ha dejado a los 91 años, pero sobrevivirá gracias a libros tan inmortales como Crónicas Marcianas, el Hombre Ilustrado, Cementerio para lunáticos, o la novela que hemos elegido para poner broche final a esta temporada: Farenheit 451.
La más hermosa declaración de amor a los libros, y a la vez la más apocalíptica visión de cómo sería el mundo sin ellos, se dan a la vez en esta extraordinaria novela de Ray Bradbury, el genio indiscutible de la novela de ciencia-ficción. Publicada a mediados de los cincuenta del pasado siglo, cuando el "american way of life" empezaba a imponerse en el mundo, Farenheit 451 es la temperatura a la que arde el papel y una descarnada y terrible radiografía de cómo los libros, tristes paralelepípedos de papel en un mundo cada vez más tecnificado y "virtual" son, en el fondo, el enemigo más poderoso en las sociedades totalitarias. Allá donde se pretenda dominar y controlar fácilmente al individuo, quita los libros de su alcance. Algo que debiera hacernos reflexionar hoy casi sesenta años después de la publicacion del libro.
El libro de Bradbury en realidad es un espléndido libro de aventuras, con sus comandos de asesinos, con sus arrepentidos, traidores e infiltrados, y también, cómo no, con un memorable grupo de la "resistencia" que protege los libros de una forma muy particular.
Farenheit 451 disfrutó también en los sesenta de una extraordinaria adaptación cinematográfica, a cargo del director favorito del guardián de esta Torre: François Truffaut, y en la que brillaba al más puro estilo "beat" Julie Christie.
Así que aquí queda el último mensual del curso, con la esperanza de que todos los que lo leais, reforzéis aún más, si cabe, vuestro amor a los libros.

jueves, 31 de mayo de 2012

La luna rosada de Nick Drake

Siempre que se habla del "club de los 27", aquel grupo de jóvenes románticos de la música rock que vivieron deprisa y murieron a esa edad, dejando bonitos cadáveres (Jimi Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin, Kurt Cobain), suele olvidarse la larga y desgalichada figura de Nick Drake, tan frágil como sus propias canciones, que murió en 1974, dejando tan sólo un puñado de letras sobre esta tierra.
Con sólo tres discos publicados, Drake es, indiscutiblemente, el más maldito de los poetas del rock, el Verlaine de la música, ese tipo oscuro y misterioso, parco de palabras, pero capaz de cantar con el corazón empapado en lágrimas mientras llueve en la calle.


Nacido por azar en Birmania, Nick fue siempre un apátrida, el chico callado al que nadie hace demasiado caso, pero que, en la oscuridad de su cuarto es capaz de conjurar todas las injusticias del mundo, sin alzar demasiado la voz. Su primer disco, y una obra maestra indiscutible, apareció en 1969 y era toda una declaración de intenciones. Letras de un lirismo profundo, melodias sutiles y alambicados arreglos orquestales, junto con la áspera delicadeza de su guitarra acústica, hacen de Five leaves Left, uno de los mejores discos de los 60, una explosiva mezcla de Dylan, Van Morrison y Debussy, que pasó totalmente desapercibida, sumiendo a Nick en una profunda depresión.


 

Su segundo disco, Brayter Layter, fue lo más parecido a un disco comercial que Nick podía hacer, y en él había maravillas como este "Hazey Jane II":





Tampoco tuvo fortuna Brayter Layter, en un mercado discográfico incapaz de apreciar esa música indescifrable y misteriosa, que no era folk, ni jazz, ni rock, ni soul, ni clásica, pero que a la vez era todas estas cosas, y sobre todo esas letras en las que Nick lamentaba la sordera de este mundo, nuestra incapacidad de apreciar las cosas más bellas que nos rodean, el lento derrumbarse de la utopía hippie.
El último disco de Nick Drake es una miniatura de 28 minutos titulada Pink Moon, y en el que apenas acierta a balbucir ya sus últimas canciones, antes de morir de sobredosis, aún ávido de estrenar un mundo que era siempre demasiado viejo para sorprendernos.
Entre los "tracks" olvidados y las maquetas inacabadas que no pudieron incorporarse a este disco casi póstumo se encuentra esta canción desesperada y agónica, lo más parecido al mítico cuadro de Goya  "Perro ahogándose"  que haya dado jamás la música. Y vale como epitafio


jueves, 17 de mayo de 2012

Ecuación nº 8, la última

Amigos, todo lo bueno se acaba, y aunque La Torre seguirá erguida y dando a sus visitantes lo mejor de los tesoros que encierra, este hipercalifragilístico concurso cultural llamado "El Mundo Sumergido", emerge hoy por última vez esta temporada (aunque seguirá poniendo a prueba las mentes del personal la semana que viene). Las reglas están claras y las espadas en todo lo alto. Suerte a todos y ¡allá va!

Hoy buscamos un concepto. Un concepto que en realidad es más que un simple concepto, formulado por primera vez en la lengua de un país hoy en grave peligro. Fue identificado con el agua por el fundador de la geometría, un sabio algo místico que a su vez fue maestro del más importante matemático de la Antigüedad. Otros han asociado el concepto que buscamos con la manifestación visual de la combustión, que tanto ha fascinado a la humanidad desde la prehistoria. La Biblia lo asocia con la palabra. No obstante, el autor que mejor definió nuestro concepto es un pensador nacido en lo que hoy es Macedonia, y en el mismo siglo que el fundador de la dinastía ptolemaica egipcia y que el escultor de Hermes con el niño Dioniso, que ilustra esta entrada. Nuestro autor, que fundó también la primera escuela pública y gratuita, llegó a ser maestro del más grande Alejandro de la Antigüedad. Trabajó el concepto misterioso en un libro a su vez misterioso, que no tuvo nombre hasta tres siglos después, cuando cayó en manos de Andrónico de Rodas. ¿De qué concepto hablamos y qué significa?

jueves, 10 de mayo de 2012

Ecuación Literaria nº 7, la oculta


Vamos con la 7ª amigos. Va quedando ya muy poco para hacer emerger la totalidad de los misterios de este mundo.

Hoy buscamos un libro, recopilado por un sabio árabe, cuyo nombre es una construcción fonética que en inglés significa "el que todo ha leido". El libro fue recopilado en el mismo siglo en que se proclamó en la Península Ibérica el Emirato Independiente de Córdoba. El libro, cuyo título en griego hace referencia a los muertos, es citado modernamente por vez primera en el mismo año en que un estrafalario irlandés publicó Ulises, su revolucionario "remake" de la más grande obra de la Épica griega antigua. El autor moderno que más veces ha citado nuestra obra nació en una localidad del más pequeño estado norteamericano el mismo año en que se publicó la más popular de las novelas de otro irlandés, el genial polemista que figura en la foto, y murió el mismo año en que un extravagante pintor malagueño recreó el sangriento bombardeo de una población vasca, y sólo un año después de que un atleta afroamericano asombrara a todo el mundo ganando cuatro medallas en los JJ OO de Berlín. Es un libro raro y difícil de encontrar. Quedan al parecer pocos ejemplares, y el más manoseado de ellos está en la Biblioteca de la Universidad de Miskatonic.

viernes, 4 de mayo de 2012

Ecuación literaria nº 6, la artística

Vamos con la 6ª, porque la cosa está al rojo vivo.

Hoy buscamos al autor de este magnífico cuadro, y uno de los máximos representantes de un estilo pictórico centrado en retratar el pasado medieval y renacentista. Este grupo, constituido en "hermandad", tuvo como ideólogo al poeta y pintor inglés autor de La casa de la vida. El autor de nuestro cuadro nació el mismo año que el autor de La isla del tesoro y falleció en el mismo que la científica ya aparecida en el mundo sumergido y premio nobel de física en 1903. Aunque pintó también a escritores como el autor de Kim, o al autor de la teoría de la selección natural, se centró principalmente en motivos mitológicos como el que representa al héroe germánico evocado en una de las más potentes obras del compositor Richard Wagner, compuesta en 1845. El cuadro que hoy nos ocupa es más legendario que mitológico y evoca una hermosa historia que ha seducido también, además de al autor del cuadro, a novelistas como el autor de El amante de lady Chatterley.

lunes, 23 de abril de 2012

El último viaje de don Quijote




De todos es sabido que Cervantes, que era desordenado y propenso a la vagancia, jamás hubiera terminado "la más alta historia que vieron los siglos" si un tal Avellaneda, un escritor mañoso pero oportunista y con algo de mala uva, no hubiera plagiado su primer Quijote. En realidad, el Quijote de Avellaneda, una de las obras más desconocidas de la literatura española, no es una mala novela. De hecho está llena de trucos y efectismos "de novela", diseñados para cautivar al público. Con personajes situados entre Dos tontos muy tontos y Torrente, misión en Marbella, hoy hubiera arrasado en taquilla, convirtiéndose en un best-seller de éxito. En nuestra época superficial donde tanto se prestigia la incultura y la brocha gruesa, Avellaneda hubiera sido un ídolo mediático. Y, sin embargo, en su época, todo el mundo entendió que el defecto de la obra era precisamente ese: que no era más que una novela. En el S. XVII nadie confundió el ruido con la música, y Avellaneda fracasó, aunque espoleó, de rebote, al avejentado Cervantes a rematar su obra maestra.
Vladimir Nabokov imaginó lo hermoso que hubiera sido que Cervantes hubiera puesto a pelear en la ficción, y por los áridos campos de Montiel, a su Quijote con el de Avellaneda, pero Cervantes prefirió algo mejor: dar una lección de vida. Así humilló del todo a Avellaneda, componiendo una novela que era más que una novela, una obra en la que los personajes se salen contínuamente del libro, como si las páginas fueran demasiado estrechas para contenerlos. De manera que el Ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha, compuesto en 1615 por un Cervantes que tenía ya el pie en el estribo de la muerte, es en el fondo una radiografía bien negra del mundo que nos ampara: cruel, gris y desagradecido, donde con frecuencia la brillantez es manchada por el rencor, y donde se persigue con saña al que es distinto hasta ponerle el prefabricado traje que viste todo el mundo. Y así, don Quijote, ese héroe infatigable que luchaba a su manera por mejorar el mundo, se ve invadido por la decepción, por ese estarse entregando de lleno una sociedad que no lo comprende. De manera que Cervantes, pulverizando a Avellaneda, hablaba no sólo para los hombres y mujeres de 1615 sino también para los de 2015 y 2515. Inventaba el Romanticismo, pero también la Vanguardia. No había escrito una novela: había metido el mundo en ella; todas las desgracias que el propio Cervantes tuvo que soportar como tullido héroe de guerra al que nadie reconocía sus méritos, pero también los que como él habrían de venir al mundo entre la incomprensión y el desprecio de una sociedad chata y gris, sin ambiciones ni espíritu, que premia la estupidez y condena la inteligencia. En definitiva, prefirió la verdad que nadie quiere oir a la ficción inocua que gusta a las masas.
No obstante, mientras el Quijote que imaginó Avellaneda sigue vivo al final del libro, repartiendo estupidez por los campos castellanos, el Quijote de Cervantes, el auténtico, realiza su último viaje, y muere. En su cama. Sin violentos lances en el campo de batalla. De pena, tal vez. Era demasiado bueno para este mundo. Pero, qué grande Cervantes: al concederle esa victoria pírrica al Quijote de Avellaneda, dotaba de más verdad aún al suyo, de una verdad casi insoportable. Lo sacaba del libro para ponerlo en la tierra para siempre.
Ah, y otra cosa, aunque don Quijote muriera fracasado intentando construir un mundo más habitable, ahí estaba ya Sancho, incapaz de renunciar a esos ideales, con la lección del entusiasmo bien aprendida, y dispuesto a sucederlo.

lunes, 16 de abril de 2012

Ecuación Literaria nº 5. Pasado y presente

Bueno, amigos, esto se pone emocionante. Vamos con el quinto de los enigmas sumergidos, que han de desentrañar los torreadictos. Como siempre ganará el más rápido y el más completo.


El libro que hoy buscamos tiene dos nombres, y es una de las más espectaculares aventuras que se han contado jamás. Está basado en hechos históricos, más concretamente en una traición familiar, y su autor participó en aquellos hechos. La palabra griega que le sirve de título expresa una paradoja. El autor de este libro fue discípulo de un sabio mediterráneo que murió envenenado, lo que no le impidió, sin haber escrito jamás ninguna obra, ser también maestro de otro gran filósofo y educador de la antigüedad, que llegó a imaginar una forma de gobierno. Nuestro libro fue adaptado y modernizado para el cine en la película de la imagen, que trasladaba los hechos a un popular y peligroso barrio newyorquino. El año en que se estrenó el film se estrenó también como Primera Ministra la "dama de hierro" en el país de Albión y en su capital murió uno de los músicos más desconsiderados de la historia, bajista del más popular grupo punk de todos los tiempos, y autor de una singular versión del himno a la reina. ¿De qué estamos hablando?

miércoles, 4 de abril de 2012

¡Qué no te engañen! ¡Utiliza la Ciencia!


Hoy en día nos creemos casi toda la información que obtenemos por internet, especialmente lo que nos llega por correo electrónico. Además, suele ocurrir que la cadena de mensajes recibida sigue su curso y lo mismo que la recibimos, la volvemos a enviar a nuestros contactos, extendiendo la desinformación y remachando su “calidad científica”. ¿Por qué? Pues casi siempre por la pereza mental de no contrastar dicha información. La Ciencia nos puede ayudar bastante. Debemos analizar racionalmente, utilizando nuestros conocimientos científicos, toda esa “extraña” y “sensacionalista” información que nos llega. Además, si la hemos obtenido de una página web, debemos tener en cuenta a quién o qué organismo pertenece dicha web.

A principios del pasado verano (2011) me llegó un correo de una amiga sobre Marte. Como archivo adjunto venía una presentación con fotografías impactantes de dicho planeta y con un número de errores por diapositiva difícil de superar. Al principio de la presentación el autor dice que “muchos no van a dormir demasiado en agosto”, refiriéndose al encuentro más cercano de Marte a la Tierra que iba a ocurrir el día 27 de dicho mes y las terribles consecuencias. Os puedo asegurar que no tuve ningún problema para conciliar el sueño, exceptuando, claro está, los típicos de las altas temperaturas de ese mes del año. En la dirección http://ciencia.nasa.gov/science-at-nasa/2005/07jul_marshoax podemos encontrar un artículo de la NASA, en nuestro idioma, con fecha de 7 de julio de 2005 titulado “Cuídese del Engaño Sobre Marte” referido a tal acercamiento. Pues bien, ¿qué ocurre? ¿Este fenómeno va a ocurrir todos los 27 de agosto? Por supuesto que no. Podemos encontrar una tabla con los máximos acercamientos de Marte a la Tierra en la dirección http://spider.seds.org/spider/Mars/marsopps.html. En ella se puede ver que el 27 de agosto de 2003 sí hubo un encuentro cercano: los dos planetas estuvieron separados por 55.758.006 km. Es decir, que la dichosa presentación ya lleva bastantes años circulando por correo electrónico, indicando además una distancia mucho mayor: 34.649.589 millones de km. Un poco más y nos dan la distancia de la Tierra a Alfa Centauri, la estrella más cercana a la Tierra después del Sol, que está a unos 37 billones de km. Ese día, Marte brilló más que cualquier otro objeto celeste, a excepción del Sol, la Luna y Venus, pero a simple vista siguió pareciendo una brillante estrella roja. Según la presentación brillaría más que la Luna y se vería del mismo tamaño que nuestro satélite. En ningún acercamiento Marte podrá estar tan cerca de la Tierra como para verse del tamaño de la Luna llena. Si Marte realmente se viera del tamaño de la Luna llena, significaría que se habría salido de su órbita, se encontraría a sólo 700.000 km de distancia, ¡y se nos caería encima! Otro error es indicar que “la siguiente vez que Marte estará tan cerca será en el año 2287” y en la misma diapositiva decir que “pueden pasar 60.000 años antes de que suceda lo mismo”. ¿En qué quedamos? No salen las cuentas. Sí es verdad que la próxima vez que Marte estará más cerca que en 2003 será en 2287, como se puede ver en la tabla anteriormente mencionada. Estará a 55.688.405 km de nosotros. El autor de la presentación le echa la culpa de todo a la gravedad de Júpiter, cuando todo se debe a que la Tierra “alcanza” a Marte en su órbita. Dice que “los planetas se atraerán a una magnitud de – 2,9”. ¿Qué unidad tiene la cifra dada? No hay que ser físico para saber que la atracción a la que se refiere es una fuerza y que su unidad es el newton. Por cierto, 2,9 N es una fuerza muy pequeña a escala planetaria. Para hacernos una idea, es la fuerza con la que la Tierra atrae un cuerpo de unos 300 g situado en su superficie. Ese – 2,9 es en realidad la magnitud aparente, una medida del brillo aparente del planeta; es decir, de la cantidad de luz que se recibe del objeto. Cuanto más pequeño es el número mayor es la luminosidad. Por ejemplo los valores medios de algunos astros son: – 27 para el Sol, – 13 para la Luna llena y – 5 para Venus. Ese valor, – 2,9, sí era el de la magnitud aparente de Marte en agosto de 2003. Más adelante se nos dice “con un modesto poder de 75> de magnificación”. Esta frase, en realidad, no significa nada. Si hacemos los cálculos oportunos, ese día Marte se veía 75 veces más pequeño que la Luna, por lo que si lo mirábamos con un telescopio con una lente 75x, entonces sí lo veríamos igual de grande que la Luna, que es con lo que nos quieren asustar al principio de la presentación. Por último, nos daban una serie de datos sobre las horas en que aparecería el planeta por el horizonte y cuando alcanzaría el punto más elevado, tanto a principios como a finales de agosto. Y digo yo: ¿las horas a qué zona terrestre corresponden? ¿Todos los astros salen a la misma hora en todos los sitios? Todos sabemos que no.
El propósito de esta cadena fraudulenta, y muchas otras, es engañar a los incautos y recolectar direcciones de correo para spam. Por tanto, lo mejor es que cuando reenvíes un correo lo hagas con copia oculta (CCO), para que las direcciones de tus contactos no se divulguen por toda la web.

En otro correo, otra amiga me preguntaba mi opinión sobre un e-mail que había recibido en el que se advertía sobre la peligrosidad de las radiaciones electromagnéticas emitidas por los imanes decorativos que colocamos en las puertas de los frigoríficos. El Doctor Vicente Tortosa Pérez, de la Universidad de Almería, desde el Vicerrectorado y Servicios Generales Unidad de Extensión Universitaria, con dirección en Camino del Pozuelo s/n, 16071 Cuenca, nos informaba de un estudio realizado por la Universidad de Princeton según el cual, al consumir alimentos de un frigorífico decorado con imanes teníamos un 87 % más de probabilidades de contraer cáncer debido a la radiación emitida. También se decía que “los imanes adheridos a cualquier aparato (electrodoméstico) conectado a la corriente eléctrica aumenta el consumo eléctrico de dicho aparato, al aumentar la fuerza electromagnética del campo eléctrico del aparato”. Si alguna vez os llega algo parecido debéis saber que:






  • En la Universidad de Almería no hay ningún profesor llamado Vicente Tortosa Pérez.



  • La Universidad de Almería no tiene ningún campus en Cuenca, y menos aún un Vicerrectorado.



  • Lo que hay en el Camino de Pozuelo (y no “del” Pozuelo) es el Vicerrectorado del Campus de Cuenca y Extensión Universitaria de la Universidad de Castilla-La Mancha.
    No existe ningún artículo sobre imanes de nevera de investigadores de la Universidad de Princeton.



  • Los imanes no generan radiación electromagnética, sino campos magnéticos.La intensidad del campo magnético de un imán de nevera es bastante más baja que la de un altavoz de discoteca. Menos mal, porque si fuese verdad lo que dice el tal Vicente, los habituales de la Mae West, y similares, estarían todos fritos a cánceres.



  • El que un imán aumente el campo eléctrico de un aparato y consuma más es una solemne barbaridad. Bueno, la frase en la que se menciona esta propiedad del imán es una gran barbaridad. Si algún alumno la citara en un examen serviría para los famosos libros de disparates.



  • Si la probabilidad fuese tan alta, del 87 %, los que utilizamos los “letales” imanes estaríamos “criando malvas” desde hace tiempo.

Otra cadena con el mismo propósito. ¡Qué le habrán hecho los pobres imanes al supuesto Doctor Tortosa!

El mundo de la ciencia está lleno de mitos, que se extienden boca a boca o por las mencionadas cadenas fraudulentas, aunque muchos son falsos. La prestigiosa Revista Médica Británica (British Medical Journal), mediante estudios realizados por Rachel Vreeman y Aaron Carroll, decidió resolver algunos de estos mitos que llevan dando vueltas por la Tierra desde hace varias generaciones (publicación del 20 de diciembre de 2007). Veamos un resumen de algunos de ellos:






  1. Usamos sólo el 10 % de nuestro cerebro:
    Falso. Ningún estudio serio ha demostrado jamás semejante dato. ¿Cómo se puede dar una cifra concreta a un asunto tan complejo? Al analizar una serie de imágenes computacionales y escáneres de resonancia magnética nunca se ha encontrado ninguna zona "durmiente" en el cerebro. Al analizar las células o neuronas de un individuo no se encuentran tampoco áreas inactivas o zonas que no estuvieran funcionando. Los creyentes en poderes paranormales se escudan en este mito para justificarse.



  2. Las uñas y el pelo siguen creciendo después de muerto:
    Falso. No se trata más que de una ilusión óptica generada por el retraimiento de la piel del cadáver. El crecimiento de uñas y pelo requiere de un complejo proceso hormonal que se paraliza en el momento de morir.



  3. Cortarse el pelo al cero hace que crezca más áspero y rápido:
    Falso. No se trata más que de otra ilusión. Los investigadores encontraron varios estudios en los que se descubrió que el cabello rasurado no crece más rápido y nace sin una punta muy fina que se encuentra en el cabello sin rasurar, lo cual da la impresión de ser más grueso y más áspero. Además, la sensación subjetiva de ver una cabeza completamente pelada y al poco tiempo, verla oscurecida por el pelo, puede ser muy engañosa. Cuando tenemos el cabello largo, sin embargo, apenas notamos el crecimiento hasta que no se trata ya de algunos centímetros.



  4. Hay que beber 2 litros de agua al día:
    Falso. Este mito se ha extendido gracias a la nueva cultura de la imagen y del culto al cuerpo. Los investigadores bucearon en los estudios que existen sobre el tema y no han encontrado uno sólo que mantenga esta afirmación. No necesitamos tanta agua en nuestro cuerpo para estar sanos. De hecho, los estudios demuestran que nuestro cuerpo es muy bueno para regular cuánta agua necesitamos, y por eso nos indica cuando tenemos sed.



  5. Leer con poca luz daña nuestros ojos:
    Falso. ¿Nunca te han regañado tus padres por leer así cuando eras pequeño? Este mito se ha mantenido durante generaciones porque es cierto que cuando estamos forzando la vista se produce un estrés temporal que irrita o cansa la vista. Sin embargo, en cuanto volvemos a las condiciones normales de luz, desaparece ese estrés temporal y no queda ningún daño permanente en nuestros ojos.



  6. Comer de noche engorda:
    Falso. Comer de noche engorda exactamente igual que comer de día. Este mito parece ser que nació por un estudio solitario y sin cotejar que publicaron en Suecia donde afirmaban que se encontró que mujeres obesas dijeron comer más en la noche que las no obesas. La simple realidad es que las mujeres obesas no son sólo "comedoras nocturnas", sino en general, comen más durante todas las comidas. Lo único cierto es que la gente sube de peso porque consume más calorías de las que quema.



  7. La Coca-Cola deshace la carne en 48 horas:
    Falso. Toma un trozo de carne, ponlo en un recipiente con la bebida y espérate dos días a ver lo que pasa. Ya te lo adelanto yo: nada, la carne sigue igual. Si este mito fuese realidad los bebedores compulsivos de la marca más famosa del Universo estarían totalmente agujereados.



  8. Con el frío perdemos calor corporal por la cabeza:
    Falso. Hay gente que utiliza sombreros porque se nos dice que perdemos entre 40 y 45% del calor corporal por la cabeza. No es cierto. En temperaturas bajas se pierde calor por cualquier parte del cuerpo descubierta, y la cabeza no tiene nada de especial, aseguran los investigadores. Estudios realizados con cámaras infrarrojas han demostrado de forma rotunda ese hecho.



  9. El azúcar vuelve hiperactivos a los niños:
    Falso. Los investigadores encontraron al menos 12 estudios que analizaban el comportamiento de los niños con dietas que contenían distintos niveles de azúcar y nunca han encontrado diferencias entre ellos. Hay que tener cuidado con los excesos de glucosa, pero más por una cuestión de salud alimentaria y obesidad que por la hiperactividad.



  10. Se tardan 7 años en digerir un chicle:
    Falso. Puede que nuestros jugos gástricos no lo digieran, pero en poco más de 24 horas habrá abandonado nuestro cuerpo.
Bueno, espero no haberos cansado mucho; pero si a partir de ahora analizáis racionalmente la información que os llega utilizando las estrategias básicas del trabajo científico, habrá merecido la pena.