Revista cultural de la Biblioteca del IES Arjé



lunes, 9 de mayo de 2011

Ecuación literaria nº 5. De habla hispana.


El hipercalifragilístico concurso de investigación literaria "El Mundo Sumergido" ataca de nuevo. Esta vez con la 5ª de las ecuaciones culturales, para las que, como siempre, deberéis demostrar vuestra pericia resolviendo todos los enigmas planteados.

Hace ahora justo doscientos años, y el mismo año en el que nacía el gran compositor húngaro de la imagen, se proclamaba también la independencia de un importante país de Hispanoamérica, del que llegó a ser presidente algún tiempo después un importante escritor, autor de una de las grandes novelas en español del S.XX (recientemente convertida en tele-novela). Su mandato como presidente, que duró poco tiempo, se inició el año de la muerte de un gran lider espiritual hindú, símbolo mundial de la paz. El autor del que estamos hablando publicó su obra maestra el año del "crack" o primera gran crisis económica, y murió el mismo año en que el hombre pisó por la luna por primera vez. ¿de quién estamos hablando?

sábado, 30 de abril de 2011

Los Olvidados




Es curioso que la literatura, que se inventó para que no nos olvidáramos de las cosas, esté curiosamente llena de autores olvidados, autores cuyos nombres nos suenan menos que los de los componentes del equipo de waterpolo de Burkina Fasso. Y es pena porque parece que en esto de la literatura se ha impuesto también lo de "Los 40 Principales"; esto es: te repito mil veces la canción hasta que te parezca buena, así que si no te suena es porque es mala. Por eso, si en El Guardián de Marzo hablamos de escritores que buscaron a propósito ser olvidados, hoy catalogaremos aquellos que se merecían algo más que la pesada losa que el olvido dejó caer sobre ellos.
Empezando por el principio. En la antigüedad hay ya un olvido imperdonable: el de Hesíodo, que menos mal que no alcanzó a ver cómo Homero se llevaba toda la fama y a él no le quedaban ni las migajas, que si no Los Trabajos y los Días lo escribe su tía. Otro caso que se las trae es el del más grande de los poetas medievales, Omar Khayyam, al que le tocó ser persa en un mundo cristianizándose a toda mecha, así que de sus increíbles Robbayatt ni a dios (ni a alá) muy buenas.
En el cambio del S.XIX al XX hay tres olvidos casi delictivos: el primero el novelista y poeta suizo Robert Walser, sin el que Kafka no sería nada, y al que, después de escribir obras maestras como El Ayudante o Jakob Von Gunten, le dio tiempo de volverse loco y vivir ¡30 años sin hablar! en un manicomio de Herissau. Así que ni él estuvo para hablar en su favor. Otro que tal baila: Knut Hamsun, que en Noruega debe ser Dios, pero ¿a quién le interesa un dios noruego? Antes de recibir el Premio Nobel escribió Hambre, y después de recibirlo Pan, pero ni la una ni la otra le dieron de comer, para qué engañarnos. Aunque tal vez el caso más triste sea el del francés Jules Renard, porque él sí buscó con ahinco una fama que le fue esquiva. Contemporáneo y maestro de Maupassant, Flaubert, Mallarmé o Toulouse-Lautrec, escribió un monumental Diario en el que se queja a menudo de la penosa cárcel del desprecio y del olvido ("sé que todos los grandes hombres fueron ignorados en vida, pero yo no soy un gran hombre, así que preferiría ser famoso inmediatamente", escribió).
Entre nosotros la verdad es que el catálogo de raros y olvidados es bastante copioso. Está el decadente Alejandro Sawa, borrachuzo genial que se perforó el estómago cuando en realidad lo que pretendía era perforar las entrañas de la sociedad burguesa. O el boxeador anarquista Andrés Carranque de Ríos, que pasó de estibador de barcos a estrella de cine mientras escribía La vida difícil. O el espantoso gordo Antonio de Hoyos, marqués de Vinent, modernista y dandy, frecuentador de chulos y torerillos de poca monta, y víctima incluso de palizas en oscuros callejones, que en El pecado y la noche hizo la crónica de las crónicas sobre la nocturnidad y su alevosía. O José Mas, autor de El rebaño hambriento de la tierra feraz, prodigiosa recreación de la historia de España, hoy inencontrable. Y, para acabar, todo un maldito: el novelista sevillano Alfonso Grosso, probablemente el mayor narrador español de su siglo y al que se negó el pan y la sal de la memoria por hacer descrito la cara oculta de todo el tinglado rociero en Con flores a María. Dejó algunas obras maestras como Florido Mayo o Un cielo difícilmente azul que para él en verdad fue casi negro.
Y sin embargo hay autores a los que, como a Elektra, les sienta bien el luto, y les pega ser mártires del olvido porque, como decía Oscar Wilde, hay que preferir siempre lo más trágico.

jueves, 28 de abril de 2011

Miguel Hernández



Retoñarán aladas de savia sin otoño /
reliquias de mi cuerpo que pierdo a cada herida.


Si los poetas, como decía León Felipe, no tienen biografía sino destino, el de Miguel Hernández fue uno de los más trágicos. Sacudido por miserias, pobreza, hambre, desprecios y mil mezquindades, Miguel ha pasado a la gran historia de la poesía sin ningún tipo de "marketing", sin "padrinos" (los poetas de la Generación del 27, como ya se sabe, fueron miserables con él, mirándolo por encima del hombro, como el "paleto" ese de pueblo, que escribía poemas). En definitiva, ha alcanzado el futuro sin nadie que hablara a su favor. Y sin embargo es acaso el poeta más verdadero que haya dado nuestra lengua: un poeta sin trampa ni cartón, un lírico de la entraña de la tierra, sin más recursos que su palabra, siempre encendida como una linterna. Apenas un puñado de versos sin artificio, libros magistrales como El Rayo que no cesa o Cancionero de ausencias, su ejemplo de lucha en las trincheras en las que se desangraba España ("para la libertad /sangro, lucho y pervivo", había dicho), y apenas este dibujo que le hiciera en la cárcel su compañero de celda Antonio Buero Vallejo, y nada más. Nada. No pudo. No le dejaron. Miguel nos dejó para siempre, a los treinta y dos años, una noche de Marzo para siempre oscura. Maestros rurales, aceituneros, niños yunteros, mujeres "del frente", sopas de cebolla y almendros florecidos fueron su paisaje; el nuestro la savia sin otoño de su palabra siempre viva.

miércoles, 20 de abril de 2011

Cometas

En la foto: el cometa Hale-Bopp

Los cometas siempre han atraído nuestra atención debido a sus movimientos, esporádicas apariciones y formas espectaculares y raras.
Halley fue quién empezó a estudiarlos, demostrando que los vistos en los años 1531, 1607 y 1682 eran en realidad el mismo y que sus apariciones se daban cada 75,3 años, aunque con algunas diferencias debidas a las perturbaciones producidas por Júpiter y Saturno fundamentalmente. En su honor, dicho cometa recibió el nombre de Halley.
A los cometas, desde la antigüedad, se les ha atribuido el papel de mensajeros de catástrofes. Así, el cometa Halley, quizás la estrella de los Reyes Magos, fue en 1456 “el culpable de la toma de Constantinopla” (por lo que fue excomulgado). En su vuelta en 1910, el anuncio de que el espectro de la cola del cometa mostraba la presencia del venenoso gas cianógeno, junto con las informaciones de que la Tierra atravesaría su cola el 19 de mayo de dicho año, provocó oleadas de pánico y suicidios. En su última aparición, a finales de 1985 y principios de 1986, fue recibido por cinco naves espaciales: dos de la ex-Unión Soviética (llamadas VEGA), dos de Japón (Suisei y Sakigake) y una de la Agencia Europea del Espacio (Giotto), que fue la que más se le acercó. En marzo de 1997 se produjo el suicidio colectivo de 39 jóvenes de EE.UU. de una secta (Puerta del Cielo) que veneraba a Internet y a los extraterrestres, ya que según su líder, de esa manera sus almas subirían a una nave espacial que se encontraba detrás del cometa Hale-Bopp. Dicho cometa pudo ser contemplado a simple vista durante 18 meses, siendo uno de los más brillantes que se han visto en décadas. Tan brillante que fue descubierto por dos astrónomos aficionados desde los EE.UU. (Alan Hale y Thomas Bopp) en agosto de 1995, 20 meses antes de alcanzar su perihelio (el máximo acercamiento al Sol).



Vemos en la fotografía como el cometa Hale-Bopp se podía contemplar a simple vista.

Los cometas provienen principalmente de dos lugares, la Nube de Oort, situada entre 50.000 y 100.000 UA del Sol (1 UA, unidad astronómica, es la distancia media de la Tierra al Sol), y el Cinturón de Kuiper, localizado más allá de la órbita de Neptuno. La Nube de Oort, origen de los cometas de periodo largo, es una nube esférica hipotética (no observada directamente) de cometas y asteroides que se encuentra en los límites del Sistema Solar, casi a un año-luz del Sol. Los cometas de la Nube de Oort se encuentran muy poco ligados gravitacionalmente al Sol. Algunos de ellos, a causa de la interacción con alguna estrella próxima, son impulsados en dirección al Sistema Solar Interior. Al Cinturón de Kuiper, con forma de disco, se le considera la fuente de los cometas de periodo corto. Ocasionalmente, la órbita de un objeto del Cinturón de Kuiper se ve perturbada por las interacciones de los planetas gigantes de tal forma que cruza la órbita de Neptuno, con lo que es muy probable que tenga un encuentro cercano con Neptuno, que lo expulsará del Sistema Solar o lo enviará a una órbita que cruce la de los otros planteas gigantes o incluso hacia el Sistema Solar Interior.
La órbita de un cometa puede ser una hipérbola, una parábola o una elipse. Si describe una elipse pasa periódicamente por las cercanías del Sol. El Hale-Bopp tiene un período de 2537 años.
Hay más de 600 cometas catalogados, de los que 100 son de corto período (con intervalo de pasos sucesivos por las cercanías del Sol menor de 200 años). Para la mayoría de ellos la distancia más cercana al Sol es de unas 0,8 UA. Se han observado algunos cometas a 0,01 UA de la Tierra. Algunos cometas incluso han impactado en la Tierra. Según algunas teorías científicas, los cometas que impactaron en la Tierra cuando ésta se formó pudieron haber traído multitud de elementos químicos.
La masa media de los cometas es muy pequeña, mil millones de veces menor que la masa terrestre.
Cuando un cometa está muy lejos de nosotros su irradiancia se debe principalmente a la reflexión de la luz solar. Cuando está más cerca tiene el aspecto de una pequeña nube que se difumina desde el centro a los bordes. Se llama coma o cabellera, donde se distingue una zona más brillante y puntual, el núcleo. Al acercarse al Sol, la cabellera aumenta de tamaño y brillo y desarrolla la cola. Ésta se inicia en el núcleo y atraviesa la cabellera siempre en sentido opuesto al Sol. La cola desaparece al alejarse el cometa del Sol. Algunos cometas desarrollan varias colas. En particular, en el Hale-Bopp se podían observar a simple vista dos colas, una de gas y otra de polvo, y con potentes instrumentos con filtros específicos se llegó a observar una débil tercera cola de sodio. Hoy en día, todavía no se ha establecido cual es el mecanismo principal responsable de la creación de esta cola
El núcleo es una inmensa bola de hielo impuro. El 50 % puede ser H2O y el resto NH3, CO, CO2, Fe, Ni, Ca y compuestos orgánicos, entre otros. Debido a la radiación solar se produce la evaporación del hielo y la fotodisociación de moléculas complejas.
El radio del núcleo varía de unos cometas a otros entre unos pocos kilómetros y hasta más de 160 km de diámetro. Las fotografías del núcleo del Halley tomadas por la sonda Giotto revelaron un cuerpo de forma irregular de aproximadamente 16 x 8 x 8 km. Pero el Halley es muy superado en tamaño por el Hale-Bopp, con un núcleo de unos 40 km de lado.
Las partículas de la cabellera salen lanzadas a algunos metros por segundo en sentido contrario al Sol, alargándola y formando la cola, fenómeno en el que intervienen la presión de la radiación solar, la fuerza gravitatoria y el viento solar. Según la composición química tenemos dos tipos de colas. Las del tipo I están constituidas fundamentalmente por gas ionizado. Se ven azuladas. Las del tipo II son amarillas y tienen un espectro idéntico al del Sol, lo que indica que existe un proceso de reflexión de la luz solar producido por los granos de polvo. Las dimensiones de las colas varían de un cometa a otro. En un mismo cometa varía su longitud según la distancia al Sol. En algunos casos alcanzan los 160 millones de kilómetros.
Los cometas pierden de un 0,2 a un 0,5 % de materia en el perihelio. El Halley perdió 16 toneladas de agua por segundo en su último paso por las cercanías del Sol. La pérdida de masa, o en ocasiones la desintegración, es responsable de muchas lluvias de estrellas conocidas. En 1846 el cometa Biela se rompió en dos pedazos, que se volvieron a ver muy juntos en 1852. Desde 1872 constituye la lluvia de estrellas conocida por biélida.

viernes, 8 de abril de 2011

Ecuación literaria nº 4. Literatura y cine


Bien. Vamos a por la cuarta de las ecuaciones literarias que, desde La Torre de Papel, venimos proponiendo a nuestros lectores más esforzados. De momento, como ya sabéis, la reina indiscutible de este concurso submarino es Mª José, pero me consta que, de EEUU a Loja, hay gente dispuesta a ponerle difícil la victoria. Vamos a ver si lo consiguen. Recordad que, como siempre, hay que responder correctamente todas las incógnitas planteadas. Suerte.


El mismo año en que se inventó el cine y se proyectaron en París las primeras películas de la historia, un gran escritor español, ya aparecido en nuestras ecuaciones, publicó en Madrid la triste historia de un cura desgraciado. Esa novela fue llevada al cine el mismo año en que se nombró Papa al más renovador de todos los que han ocupado el Vaticano. El director de esa película era un aragonés, exiliado en México, cuya primera película (base del surrealismo cinematográfico) fue rodada precisamente en París en colaboración con un extraño artista catalán, inventor de unos relojes que no eran sólidos. Según las malas lenguas esta película hacía referencia en su título a un amigo de los directores, poeta granadino por más señas, y miembro de una generación literaria que toma su nombre del mismo año en que se rodó esta famosa película, la cual tenéis en la imagen ¿De qué diablos estamos hablando?

lunes, 4 de abril de 2011

II REPÚBLICA: ESTAMOS DE ANIVERSARIO

Iniciamos hoy la andadura de la esperada sección histórica de la Torre de Papel titulada “La máquina del tiempo”. Y qué mejor forma de comenzar que con una efeméride. Sí, como ya habréis supuesto (sobre todo los alumnos/as de 4º de E.S.O.), cumplimos este mes de abril el 80 aniversario de la proclamación de la II República en España. Con motivo de este aniversario, vamos a hacer una reflexión de lo que supuso la República en la España de 1931.


El 14 de abril de 1931 se proclama la II República en España, ante el clamor popular por el cambio de régimen político y el consiguiente abandono del poder por parte de Alfonso XIII, respetando así el resultado de las elecciones municipales celebradas pocos días antes y que dieron la victoria a la coalición republicano-socialista sobre todo en las grandes ciudades y regiones industrializadas de España. Es un momento de grandes ilusiones y esperanzas para muchos españoles como solución a los graves problemas económicos, sociales y políticos que vivía España. Es el momento de llevar a cabo una profunda remodelación del escenario político español, con el intento de crear un proyecto para modernizar y democratizar la sociedad española. Por todo ello es uno de los períodos más fascinantes de la Historia Contemporánea española. Una época que se abrió con grandes expectativas de modernización y que como sabemos acabó en una violenta Guerra Civil que durante tres años enfrentó a los españoles. El debate sobre los motivos del fracaso de la II República española aún está abierto, y la historiografía (estudio crítico de la Historia) sigue analizándolo.


Nosotros vamos a centrarnos en los aspectos más positivos que la República introdujo en España durante los años que perduró, como por ejemplo, el logro que trajo la Constitución de 1931: la consecución del voto femenino por primera vez en España, y con ello el sufragio universal, que podemos consultar en el artículo 36 de dicha Constitución, y que fue fruto de un largo debate en las Cortes españolas entre las únicas dos diputadas en aquel momento, Clara Campoamor y Victoria Kent, y el resto de diputados. Además se intentaron poner en marcha en este período una serie de reformas, dando así respuesta a los deseos de la mayoría de españoles que buscaban ese cambio. En concreto, citaremos la reforma educativa, que nos toca más de cerca.


Con la reforma en la educación, se pretendían una serie de objetivos: conseguir una escuela primaria pública, obligatoria para acabar con el analfabetismo que imperaba en nuestro país en este momento, laica (ya sabéis, desligada de la Iglesia), mixta (que en las clases hubiese niños y niñas juntos), construir 27.000 escuelas y aumentar el número de maestros. Además se propuso cambiar el sistema de enseñanza, en lugar de la recitación de lecciones de memoria, se impulsó una escuela donde los alumnos eran los protagonistas y donde se trató de educar en la igualdad. La reforma educativa fue sin duda alguna, una de las grandes reformas, pero como sabéis, la guerra acabó con todas estas esperanzas en el terreno de la educación.
Hemos tratado aquí la reforma de la educación, pero para pediros vuestra participación en esta celebración, os haré una pregunta a la que deberéis responder rápido, ¿qué otras reformas se ponen en marcha durante la II República? Espero vuestras respuestas….

jueves, 31 de marzo de 2011

Esquivadores de fama

Hace poco más de un año que el huidizo, malencarado y a la vez genialmente sutil, J.D. Salinger (el inspirador del título de estas columnas) nos dejó para siempre, y con él desapareció quizá también una forma de entender la literatura al margen de exhibicionismos y vanidosos redobles. Frente al simplón mundo de hoy, lleno de tipos que malvenderían a su madre por cinco minutos de fama, él decidió huir del vulgar aplauso para buscarse a si mismo lejos de los focos. No quiso laureles ni portadas de periódico, ni minutos de publicidad. Prefirió el silencio. Pero no fue el único... Fernando de Rojas, judeo-español y de la Puebla de Montalbán, Toledo, fue el primer escritor de envergadura que decidió sacrificar la fama para salvarse. En su caso no era ninguna metáfora: se trataba de salvarse de la hoguera. En 1499 había escrito La Celestina, demoledora crítica a la sociedad burguesa que entonces nacía, con toques de humor negro, pornografía y psicología de masas. En cierto sentido, fue el primer escritor "underground". Todo un "friki". Tuvo el buen juicio de no poner su nombre al libro por si las moscas, aunque dejó para la historia uno de los más horribles poemas que jamás se hayan escrito: leyendo en acróstico la primera letra de cada verso se descubría la identidad secreta del autor. Y jamás publicó nada más. Cuando no tenía nada que decir prefería callar. Arthur Rimbaud, genio excéntrico y prematuro, es el segundo de nuestros esquivadores de fama. Poeta superdotado, a los quince años había revolucionado la poesía occidental con un puñado de versos inmortales. La gente lo adoraba. Fue el primer poeta "superstar" de la historia. Maniaco e impulsivo, a los dieciocho compuso Una temporada en el infierno y casi mata de un tiro a su amigo y amante Paul Verlaine. Luego decidió callar. Salió de la literatura por la puerta de atrás y sin apenas hacer ruido, para convertirse en empresario y tratante de esclavos. El poeta maldito acabó siendo un maldito negrero. Y dejó que todos lo olvidaran con la determinación del que huye del verdadero infierno. Otro que tal baila fue el espléndido escritor suizo Robert Walser, maestro y modelo de los más grandes escritores de su tiempo, que lo seguían en sus prolongados paseos como a un Mesías de la literatura. Harto de tanto "pelotilleo" y cansado del cínico mundillo literario, se retiró voluntariamente al manicomio más inhóspito de toda Europa, en Herisau, donde cuentan que vivió durante 25 años sin pronunciar palabra y fingiendo desconocer al escritor al que todos admiraban. El caso de J.D. Salinger no es menos singular, pues escribió sus obras maestras apenas al terminar la mili, que en su caso fue en la II Guerra Mundial. Pero Nueve cuentos y El Guardián entre el centeno eran obras maestras y el mundo entero se rindió a sus pies. Convertido a su pesar en ídolo de hippies y adolescentes enloquecidos (el asesino de John Lennon, por ejemplo, era su histérico admirador), decidió alejarse del mundanal ruido y desaparecer del mundo de los vivos. Durante casi sesenta años no se ha sabido dónde vivía ni de qué, por eso ha sorprendido tanto su muerte, porque en realidad nadie se imaginaba que aún estuviera vivo. La imagen que acompaña a estas líneas es la única foto que se ha publicado de él en todo este tiempo, y está intentando golpear a un periodista que le ha "descubierto". No se sabe si como homenaje a su maestro Salinger o como truco genial para evitar la notoriedad, el escritor Thomas Pynchon no ha divulgado más imagen suya que la de una foto de Primera Comunión y otra de espaldas. Así nadie tiene ni idea de quien es Pynchon fuera de sus libros (algunos geniales como La subasta del lote 49). Otro caso singular es el de Bruno Traven , el autor de El tesoro de la Sierra Madre (novela luego llevada al cine por John Huston con Humphrey Bogart de "star"), y que quiso a toda costa despistar a fans, cazatalentos y productores de cine. Lo más gracioso del asunto es que al parecer vivió haciéndose llamar Hal Croves, representante y único amigo del escritor Bruno Traven. Y ahí lo triste: el único amigo de Traven era, en realidad, el propio Traven. Con todo, el caso más singular de entre los autores que han buscado como sea darle esquinazo a la fama es, sin duda, el del novelista italiano Gesualdo Bufalino, un escritor secreto durante toda su apacible vida de profe de instituto, y que sólo al cumplir los setenta años se decidió a publicar las evanescentes y líricas novelas que había ido escribiendo durante toda su vida (Argos, el ciego; Calendas griegas...). La fama y los premios le llegaron cuando era demasiado viejo como para que pudieran molestarle.

viernes, 25 de marzo de 2011

Los Miserables

Novelones novelones hay muchos. Pero ninguno ostenta su categoría de "novelón" con la dignidad y la fuerza de Los Miserables, la obra maestra de Victor Hugo, el más grande gigante de la literatura francesa (con permiso de Balzac), y figura mayúscula de la literatura universal. Que nos perdonen los Tolstoi, Dostoyevsky, Galdós, Dickens, Manzoni o Jane Austen, pero Los Miserables no hay más que una.
No es ya sólo que esta obra inmortal haya dado lugar a gloriosos musicales o a mediocres adaptaciones cinematográficas (a pesar de Deppardieu), es que Los Miserables es la novela más completa que hayan visto los siglos pasados y podrán ver los venideros. Para empezar, más que novela es épica: la apoteosis del individuo frente a un mundo hostil y descaradamente egoista, pero es muchas más cosas. Es novela social contra la injusticia (ese pobre Jean Valjean condenado a prisión por haber robado un pan para comer); es melodrama (la trágica historia de la hermosa Fantina -¡Fantina, qué mujer!- vendiendo sus dientes para esquivar la miseria); es novela de misterio (la infatigable personalidad, tan imitada, del comisario Javert); es novela romántica (la hermosa historia de amor entre Mario de Ponmercy y la desvalida y huérfana Cossette); es novela histórica (de Waterloo a La Comuna: la historia moderna de Francia está ahí); es novela psicológica (las tribulaciones mentales de Valjean al ver condenado a un inocente por los delitos que él había cometido) y, por momentos, casi un "thriller" (esa dramática huida de Ponmercy, a hombros del ya viejo pero fuerte Valjean por el alcantarillado parisino). Es, en fin, novela política y novela poética. Hay tantas novelas dentro de Los Miserables...
Vale. Es gorda (unas 1200 páginas) y algo antigua (1862), pero quién dijo miedo. Es novela que ilumina una tarde gris y hace infinito un verano; un libro que nunca se olvida, y al que se vuelve siempre. De ella se sale como de un parque de atracciones, aturdido y entusiasmado. No me agradeceréis nunca lo bastante el habérosla descubierto. Y, desde luego, uno de los estantes de privilegio de esta vuestra Biblioteca de Babel (que tiene sucursal en la de el Instituto todos los recreos), debe estar ocupado, sin duda, por esta proeza humana, tan grande como una catedral, que se llama Los Miserables.

martes, 15 de marzo de 2011

Ecuación literaria nº 3. De mujeres, hombres y viceversa


Con el pretexto de la celebración el pasado día 8 de Marzo del día de la mujer trabajadora, vamos a proponeros la tercera prueba para alcanzar el reinado de "El Mundo Sumergido", cuya corona en la actualidad posee Mª José. No obstante, no se lo vamos a poner nada fácil, os lo aseguro. La corona siguen en juego. Aún hay muchos que aspiran a conquistarla.
Ahí va la pregunta. Como siempre hay que responder a todas las cuestiones.

Una gran escritora francesa y un famoso pianista y compositor polaco solían veranear juntos en cierto lugar de España. En el citado lugar nació más de un siglo después un popular deportista español cuyo apellido coincide con el título de uno de los más prestigiosos premios literarios españoles. La primera persona que ganó ese premio es la escritora de la foto, y lo hizo exactamente cien años después de que la escritora francesa publicara su obra maestra El pantano del diablo, y en el mismo año en que se proclamó presidente de un país con buenos aires un general muy famoso por su mujer (interpretada en el cine por Madonna). ¿De qué escritora francesa, y de qué pianista, y de qué lugar de España, y de qué deportista, y de qué general y su famosa mujer, y de qué premio literario, y su escritora ganadora estamos hablando?

viernes, 11 de marzo de 2011

Antes del combate: XVI Edición del Salón Internacional del Cómic de Granada

Hace tiempo me comprometí a escribir sobre cómics y tebeos pero por diversas circunstancias aún no he cumplido con mi palabra. Sin embargo, anuncio que ese día está muy cerca y para abrir boca os aviso de que todos aquellos que estéis interesados en este género podéis ir este fin de semana al Salón Internacional del Cómic de Granada.
El Salón Internacional del Cómic de Granada celebra este año a su decimosexta edición. Y para asistir a él basta con que os dirijáis a la Feria de Muestras de Armilla. Hasta el día 13 de marzo podréis no sólo comprar comics, sino también participar en distintas actividades (talleres, concursos, videojuegos, juegos de mesa, karaoke y cosplay) o conocer a algunos de los más famosos historietistas nacionales, e incluso, de talla internacional.
Además de las múltiples exposiciones dedicadas al cómic contemporáneo que podéis encontrar, hay una muy curiosa dedicada a Las Cantigas de Santa María del siglo XIII, consideradas como la primera novela gráfica de la Historia.
  No dejéis pasar la oportunidad de conocer el mundo del cómic desde dentro.

            Si te animas a ir o quieres saber más sobre lo que te cuento, visita la página:

                                        http://www.saloncomicgranada.com/